Si has llegado hasta aquí, significa que tienes entre tus manos uno de los veinte fragmentos que forman la colección Atlántico.
Cada una ha sido pintada a mano con acuarela y es completamente única.
Aunque compartan la misma escena, ninguna es igual a otra.
Y eso es precisamente lo que hace especial a la tuya.
¿Por qué "Atlántico"?
El Atlántico tiene algo difícil de explicar.
Invita a parar.
A respirar.
A mirar con calma.
Esta colección nace como un homenaje a esos momentos en los que el tiempo parece detenerse.
A las playas llenas de vida.
A la brisa moviendo las palmeras.
Al sonido de las olas.
A las casitas de colores.
A las cometas que vuelan alto.
A la fauna que comparte este océano con nosotros.
Y también a los sueños.
Porque, al igual que una cometa, solo necesitan el viento adecuado para empezar a volar.
El proceso...
Cada pincelada ha sido realizada a mano.
Sin inteligencia artificial.
Sin impresiones.
Sin filtros.
Solo papel, agua, pigmento y unas cuantas horas de calma.
Esta ilustración me llevó aproximadamente 2 horas y 30 minutos entre el boceto, la pintura y los últimos detalles.
Después fue dividida cuidadosamente en 20 marcapáginas, de manera que cada persona pudiera llevarse un fragmento de esta historia.
Como diseñadora disfruto especialmente creando experiencias que conecten con las personas.
Esta ilustración nace con esta intención: convertir un primer contacto en un recuerdo agradable.
Porque, al igual que en el diseño, creo que los pequeños detalles son los que dejan una huella duradera.
Hola, soy Mayte Cabrera.
Diseñadora gráfica especializada en ayudar a empresas y emprendedores a comunicar con claridad, personalidad y estrategia.
Creo en el diseño que emociona, pero también en el que funciona.
Porque una marca no solo debe verse bonita. Debe contar quién eres.
Si has llegado hasta aquí, gracias por dedicar unos minutos a conocer la historia de esta pequeña pieza. Espero que te acompañe durante mucho tiempo. Y que, cada vez que la veas, recuerdes que las mejores ideas siempre empiezan con una hoja en blanco, con una conversación, un pequeño detalle, un marcapáginas…
Y, quién sabe, quizá con el inicio de un nuevo proyecto juntos.